Pittsburgh terminó la pretemporada con marca de 1-2, pero el balance no debe medirse por el resultado. Entre actuaciones alentadoras, tropiezos importantes y una larga lista de jugadores que no vieron acción, los Steelers llegan a la recta final antes del inicio de la temporada con una identidad que comienza a tomar forma.
Para los Steelers, también terminó una etapa de evaluación que comenzó desde el primer día del Training Camp en Saint Vincent College y que tuvo como objetivo principal algo mucho más importante que ganar partidos: conocer al nuevo equipo.
Tres encuentros dejaron un balance de una victoria y dos derrotas. Pittsburgh abrió con un convincente triunfo 28-9 sobre los Green Bay Packers, fue blanqueado 17-0 por los New York Jets y cerró con una derrota de 28-27 ante los Buffalo Bills.
Los números, sin embargo, cuentan solamente una parte de la historia.
Mike McCarthy utilizó estos partidos para evaluar profundidad, repartir oportunidades y comenzar a definir qué jugadores formarán parte del roster que enfrentará a los Atlanta Falcons el 13 de septiembre.
Y después de tres juegos, algunas conclusiones comienzan a ser claras.
Quizá la principal conclusión de la pretemporada sea también la más sencilla: esta ofensiva todavía necesita tiempo.
El primer partido ofreció motivos para entusiasmarse. Pittsburgh movió el balón, encontró producción de sus jóvenes quarterbacks y terminó anotando 28 puntos ante Green Bay. Will Howard y Drew Allar aprovecharon la oportunidad y mostraron por qué el cuerpo técnico quería verlos en situaciones de juego real.
Pero ocho días después llegó el recordatorio de que el camino no sería lineal.
Contra los Jets, los Steelers fueron incapaces de poner puntos en el marcador. Howard y Allar combinaron dos intercepciones, cuatro capturas y cero puntos en 11 series ofensivas.
El propio McCarthy apuntó después del encuentro a un problema que será fundamental durante la temporada: detalle y ejecución.
Eso es especialmente relevante para una ofensiva que está comenzando una nueva etapa bajo Brian Angelichio como coordinador ofensivo y que todavía está encontrando la mejor manera de utilizar las piezas que tiene disponibles.
Aaron Rodgers no jugó ninguno de los tres encuentros de preparación, algo que siempre debe considerarse al evaluar lo que mostró la ofensiva.
El veterano quarterback estuvo trabajando durante el Training Camp y desarrollando química con jugadores como DK Metcalf, Roman Wilson y Pat Freiermuth, pero el verdadero examen llegará cuando Rodgers tome el control de la ofensiva en un partido que importe.
Por eso, sería un error utilizar la pretemporada para sacar conclusiones definitivas sobre Rodgers.
Will Howard y Drew Allar tuvieron oportunidades importantes para mostrar que podían convertirse en la siguiente opción del equipo, pero ninguno consiguió establecer una diferencia contundente.
En Buffalo, Howard completó 10 de 15 pases para 74 yardas y lanzó dos intercepciones, mientras Allar terminó con 110 yardas por aire.
Si hubo un aspecto especialmente positivo durante estos tres partidos fue la actuación de varios jugadores jóvenes.
Germie Bernard fue uno de los nombres que más llamó la atención desde el primer partido. El receptor seleccionado en la segunda ronda atrapó cuatro pases para 51 yardas contra Green Bay y mostró una capacidad para generar yardas después de la recepción que puede convertirse en un arma importante.
Kaden Wetjen también dejó su tarjeta de presentación.
El receptor seleccionado en la cuarta ronda tuvo un impacto importante en equipos especiales y ante Buffalo consiguió un regreso de despeje de 45 yardas para touchdown. En una competencia tan cerrada por los últimos lugares del roster, una jugada así puede tener un peso considerable.
También hubo buenas señales de jugadores como Eli Heidenreich y distintos integrantes de la clase de novatos.Ese era precisamente uno de los objetivos de la pretemporada: descubrir quién podía aprovechar las oportunidades cuando llegaran.
La línea ofensiva llegó al verano con cambios importantes. Troy Fautanu pasó de tackle derecho a tackle izquierdo, mientras Dylan Cook trabajó del lado derecho. Mason McCormick cambió de guardia derecho a izquierdo y Spencer Anderson asumió el otro puesto interior. Zach Frazier fue la principal constante en el centro.
La presencia de Fautanu, Frazier, McCormick y compañía le da a Pittsburgh una base interesante, pero la protección del quarterback y, especialmente, la consistencia del juego terrestre serán dos aspectos que habrá que vigilar desde la primera semana.
El 28-9 sobre Green Bay fue, en buena medida, producto de una defensa que dominó desde el inicio. El grupo consiguió mantener a los Packers fuera de la zona de anotación durante largos periodos y permitió que los quarterbacks jóvenes jugaran con una ventaja en el marcador.
T.J. Watt, Cameron Heyward y otros veteranos importantes no participaron en los partidos de pretemporada. Tampoco estuvo siempre disponible toda la secundaria. Eso significa que todavía no hemos visto la versión completa de esta defensa.Y quizá esa sea una de las razones más importantes para ser optimistas.
Patrick Graham tiene ahora a su disposición piezas como Watt, Heyward, Alex Highsmith, Patrick Queen, Keeanu Benton, Jalen Ramsey y Joey Porter Jr., entre otros.
Varios jugadores importantes tuvieron participación limitada o estuvieron fuera de acción durante diferentes momentos del Training Camp y la pretemporada.
Entre ellos estuvieron jugadores fundamentales para el funcionamiento del equipo como DK Metcalf, Michael Pittman Jr., Jalen Ramsey, Joey Porter Jr., Patrick Queen, Jaylen Warren y T.J. Watt.
Es un equipo que está estrenando entrenador en jefe, coordinadores, sistemas y varias piezas importantes del roster. McCarthy está instalando su manera de trabajar y Patrick Graham está construyendo una defensa con su propia identidad.
Pat Freiermuth habló positivamente durante el campamento sobre el uso del centro del campo y la manera en que la ofensiva está buscando aprovechar el talento disponible. Mientras tanto, jugadores defensivos han destacado la comunicación y la colaboración que está promoviendo Graham.
Aaron Rodgers tomará el mando de una ofensiva que tendrá que encontrar rápidamente su ritmo. DK Metcalf, Michael Pittman Jr., Pat Freiermuth, Jaylen Warren y compañía tendrán que convertir el talento que mostró el equipo durante el verano en producción.
Del otro lado, la defensa tendrá la responsabilidad de convertirse en el punto de equilibrio de un equipo que todavía está encontrando respuestas en ofensiva.
Y, sobre todo, Pittsburgh tendrá que transformar las buenas sensaciones del verano en consistencia.
El primer examen llegará el domingo 13 de septiembre.
Los Atlanta Falcons visitarán Acrisure Stadium para inaugurar oficialmente la era Mike McCarthy en Pittsburgh. Será entonces cuando las evaluaciones, las competencias y las preguntas del verano dejen de importar.
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