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Los Steelers responden con carácter y encuentran respuestas ante los Bengals

Pittsburgh superó 30-27 a Cincinnati en un duelo de alto voltaje que mostró una versión mucho más completa de la ofensiva y una defensa que apareció cuando más se necesitaba. Jaylen Warren, Aaron Rodgers y Derrick Harmon fueron protagonistas de una victoria que puede tener peso importante para los Steelers.

Después de una semana complicada en New England, los Steelers necesitaban mucho más que una victoria. Necesitaban respuestas. Y las encontraron.

Pittsburgh derrotó 30-27 a los Cincinnati Bengals en Acrisure Stadium, en un partido que tuvo prácticamente todo lo que se espera de un duelo de la AFC North: golpes, intercambios de ventaja, jugadas explosivas y un desenlace que se decidió en los últimos segundos.

La diferencia respecto a la derrota ante los Patriots fue evidente. Pittsburgh terminó con 411 yardas totales, convirtió 7 de 12 terceras oportunidades y produjo 30 puntos después de haber anotado apenas tres una semana antes.

Pero quizá lo más importante fue la manera en que los Steelers respondieron cuando Cincinnati tuvo oportunidades para quedarse con el partido.

Una ofensiva que finalmente despertó

La primera señal llegó desde la primera serie.

Aaron Rodgers encontró a Roman Wilson para una anotación de 38 yardas y, después de que Cincinnati respondiera, conectó con Ben Skowronek para otro touchdown de 23 yardas.

Pittsburgh estaba jugando con mayor ritmo, aprovechando mejor las terceras oportunidades y, sobre todo, mezclando el ataque terrestre con pases verticales.

Rodgers terminó con 292 yardas, tres touchdowns y una intercepción, completando 19 de 34 envíos y distribuyendo el balón entre nueve receptores diferentes.

Después del encuentro, el quarterback destacó el trabajo de la línea ofensiva y el regreso de la explosividad al ataque.

"Tuvimos un buen partido hoy. Conseguimos más de 400 yardas, 30 puntos y pudo haber sido mucho más."

Rodgers también resaltó que el equipo estuvo mucho más preciso mentalmente y en la ejecución.

Y eso fue justamente lo que Pittsburgh necesitaba ver.

Jaylen Warren fue el motor

Si hubo un jugador que cambió la dinámica del partido, fue Jaylen Warren.

Ante la ausencia de Rico Dowdle y jugando además con una lesión en el hombro que lo mantuvo en el reporte durante la semana, Warren respondió con 127 yardas terrestres en 17 acarreos y 49 yardas por recepción, para un total de 176 yardas desde la línea de golpeo.

Más allá de los números, su impacto estuvo en cómo obligó a la defensa de Cincinnati a respetar el juego terrestre.

Rodgers lo describió como uno de los compañeros más duros con los que ha jugado y destacó su capacidad para evitar el primer contacto.

"Es uno de los jugadores más duros con los que he jugado. No puedo decir suficiente sobre su energía, la manera en que corre el balón y cuánto le importan sus compañeros."

Warren respondió con la misma mentalidad que mostró durante todo el partido:

"Creo que la parte más importante es lo que esto hace por mis compañeros. Ellos ven eso y también quieren hacer una jugada. Todos se alimentan de eso."

Incluso hubo una carrera de 87 yardas que fue anulada por un castigo. Pittsburgh no dejó que esa jugada definiera el momento. En la siguiente serie, Rodgers conectó con DK Metcalf y Darnell Washington, y Warren agregó una carrera de 26 yardas que dejó el balón en la yarda 6 de Cincinnati.

Esa secuencia terminó con el gol de campo de Chris Boswell que puso a Pittsburgh arriba 30-27.

Joe Burrow lanzó para 282 yardas y tres touchdowns, mientras Ja'Marr Chase terminó con nueve recepciones para 98 yardas y un touchdown y Tee Higgins agregó 90 yardas y otra anotación.

Pero la defensa tuvo la última palabra.

Con Cincinnati en territorio de Pittsburgh y 53 segundos en el reloj, Derrick Harmon encontró el camino hacia Burrow, consiguió la captura y provocó un balón suelto que Sebastian Joseph-Day recuperó.

Partido terminado.

Harmon explicó que en esa situación la defensa sabía exactamente lo que tenía que hacer:

"Sabíamos que como defensa teníamos que entrar al campo y detenerlos para que no anotaran. Ese era el objetivo final, y eso fue lo que hicimos."

La ofensiva produjo cuando tenía que hacerlo. El juego terrestre apareció. Las terceras oportunidades fueron mucho más eficientes. Los equipos especiales provocaron una oportunidad importante cuando Ben Skowronek recuperó un balón suelto tras un despeje de Cincinnati, y la defensa cerró el partido con la jugada de Harmon.

Incluso una línea ofensiva con cambios importantes respondió de buena manera. Max Iheanachor realizó su primera apertura en la NFL como tackle derecho y Brock Hoffman también tuvo un papel importante. Rodgers fue capturado solamente dos veces.

McCarthy lo resumió de una manera sencilla:

"Lo que más me destaca es el futbol americano complementario. Ofensiva, defensa y equipos especiales; todos contribuyeron hoy, especialmente cuando el partido estaba en juego."

Lo que dejan los Steelers

Pittsburgh todavía tiene cosas por corregir. La defensiva permitió 352 yardas y tres touchdowns de pase, mientras que la ofensiva sufrió una intercepción y tuvo algunas oportunidades desperdiciadas.

Pero después de la exhibición de tres puntos en New England, la respuesta fue contundente.

Los Steelers demostraron que pueden producir explosividad ofensiva, correr el balón con autoridad y, cuando el partido se convierte en una última posesión, confiar en su defensiva para hacer la jugada que cambia el resultado.

Ahora están 2-1 y más importante, ya saben que pueden ganar un partido de la AFC North de principio a fin.

La victoria ante Cincinnati no fue perfecta. Tampoco tenía que serlo.

En Pittsburgh necesitaban una respuesta. Y la encontraron

Sigan nuestras redes sociales en español Los Steelers.

Nos leemos pronto.

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