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Steelers imponen condiciones ante Cleveland y llegan al descanso en la cima de la división

Los Pittsburgh Steelers encontraron la mejor manera de cerrar la primera mitad de la temporada: dominando a un rival divisional, imponiendo condiciones en ambas líneas de golpeo y demostrando que tienen distintas maneras de ganar. La victoria 27-6 sobre los Cleveland Browns en Acrisure Stadium no solamente significó una revancha después de la derrota sufrida en el primer enfrentamiento, sino que colocó a Pittsburgh como líder solitario del Norte de la AFC con marca de 6-2.

El equipo de Mike McCarthy consiguió su cuarta victoria consecutiva y confirmó que atraviesa uno de sus mejores momentos de la campaña. La ofensiva corrió para 200 yardas, mientras que la defensiva consiguió ocho capturas de quarterback y provocó dos entregas de balón. Una actuación integral que llegó justo antes de la semana de descanso.

Si había una asignatura pendiente para Pittsburgh después de su primer enfrentamiento contra Cleveland, era establecer el juego terrestre. Esta vez, los Steelers hicieron exactamente eso.

Jaylen Warren fue el protagonista con 143 yardas en 17 acarreos y una anotación. Su explosividad quedó de manifiesto con una escapada de 51 yardas en tercera oportunidad y 13 por avanzar, una jugada que cambió el ritmo del encuentro y evidenció la confianza que ha adquirido esta ofensiva.

Rico Dowdle también tuvo una participación importante con 56 yardas terrestres y una anotación de 9 yardas que abrió el marcador. Entre ambos corredores sumaron prácticamente toda la producción terrestre del equipo.

La línea ofensiva merece una mención especial. Aaron Rodgers reconoció el trabajo de sus compañeros al señalar que controlaron la línea de golpeo y generaron espacios para los corredores.

"Los muchachos de adelante. Creo que controlamos la línea de golpeo. Protegimos bien, abrimos algunos huecos y Jaylen y Rico corrieron muy bien", explicó Rodgers.

El quarterback terminó con 172 yardas por pase, completando 13 de 25 envíos. También conectó con Darnell Washington en una espectacular jugada de 58 yardas que dejó a Pittsburgh a las puertas de otra anotación. Washington terminó con tres recepciones para 94 yardas, la mejor producción de su carrera.

Del otro lado del balón, Pittsburgh ofreció una de sus actuaciones más dominantes de la temporada. La defensiva consiguió ocho capturas sobre Deshaun Watson, limitó a Cleveland a solamente 34 yardas por tierra y no permitió un solo touchdown.

T.J. Watt encabezó la presión con dos sacks y alcanzó 20.5 capturas en su carrera contra los Browns, la mayor cantidad conseguida por cualquier jugador en la historia de la NFL ante esta franquicia.

Patrick Queen también tuvo una tarde sobresaliente: terminó con 10 tackleadas, 1.5 sacks, un balón suelto forzado y un pase defendido. Cameron Heyward agregó otras 1.5 capturas, mientras que Nick Herbig y Kevin Jobity Jr. consiguieron una cada uno. Para Jobity, fue el primer sack de su carrera profesional.

La actuación colectiva fue precisamente lo que destacó Heyward al finalizar el encuentro.

"Creo que controlamos ambas líneas de golpeo. Especialmente cuando consigues 200 yardas por tierra en ofensiva y limitas al rival a poco más de 30 en defensa. Es algo que predicamos aquí y que siempre queremos conseguir", señaló el veterano defensivo.

Watt, por su parte, dejó claro que el equipo no debe conformarse con el resultado.

"Necesitamos seguir creciendo y construir a partir de esta actuación. Tenemos muchos jugadores capaces de hacer grandes jugadas. No podemos quitar el pie del acelerador ni un segundo."

También vale la pena señalar que Rodgers completó apenas 13 de sus 25 intentos de pase. Aunque el ataque terrestre funcionó y el quarterback conectó algunos envíos importantes, Pittsburgh necesitará mayor consistencia por aire cuando enfrente defensivas capaces de cerrar los espacios para sus corredores.

El equipo terminó con 361 yardas totales, frente a las 319 de Cleveland. Es decir, aunque el dominio físico fue evidente, todavía hay margen para aprovechar mejor las oportunidades ofensivas.

La victoria tiene un significado especial por el momento en que llega. Los Steelers regresaron de su compromiso en Francia y tuvieron que administrar el desgaste de un viaje internacional antes de enfrentar nuevamente a un rival divisional.

McCarthy reconoció que algunos jugadores todavía mostraban cansancio durante la semana, pero destacó la manera en que el grupo se preparó para responder.

Ahora Pittsburgh tendrá su semana de descanso con marca de 6-2, cuatro victorias consecutivas y el liderato solitario de la AFC North.

El siguiente compromiso será el 27 de noviembre, cuando reciban a los Denver Broncos en Acrisure Stadium. Será una pausa importante para recuperar energías, trabajar en los detalles y preparar la segunda mitad de una temporada que comienza a tomar un rumbo interesante.

"Estamos exactamente donde dice nuestro récord. Nos hemos enfocado en mejorar ciertas áreas y lo estamos consiguiendo", resumió McCarthy.

Los Steelers no solamente necesitaban vencer a Cleveland; necesitaban demostrar que podían hacerlo imponiendo su estilo de juego. Lo consiguieron con una ofensiva que encontró equilibrio, una defensiva que volvió a ser intimidante y un equipo que empieza a repartir responsabilidades entre sus protagonistas.

Todavía queda mucho camino por recorrer, pero Pittsburgh se marcha al descanso con algo que todos los equipos de la NFL quieren tener: confianza, salud por recuperar y el control de su propio destino en la división.

La temporada entra en su segunda mitad y los Steelers tienen motivos para creer que lo mejor todavía está por venir.

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